martes, 23 de septiembre de 2014

CROQUETAS Y WASAPS





AUTOR: Begoña Oro
EDITORIAL: Ediciones SM
Nº DE PÁGINAS: 232
ENCUADERNACIÓN: Tapa blanda
PRECIO: 9,95 











Sí, lo confieso, soy culpable. Llamadlo enajenación mental transitoria, un arrebato, un momento de locura pasajera, pero, sí, cuando leí el título de este libro aún sin saber nada sobre el, me lo compré. Lo que experimenté al verlo sólo puedo describirlo así:


Pero no me juzguéis todavía, no hasta leer mi alegato, porque entonces, a lo mejor, con un poco más de información sobre sus ingredientes os animáis a probar estas croquetas. 

Clara quiere a Lucas, pero lo que pasa es que Lucas no quiere a Clara o no la quiere de la forma en la que Clara quiere que la quiera, pero, ¿cómo ser indiferente a Lucas?, eso es pedir un imposible, ¿cómo puede ser alguien indiferente a una sonrisa desarmante? La abuela de Clara ha muerto y su abuelo es un geropunk que suelta más tacos que un marinero de permiso, que odia las palabras esdrújulas, que siempre tiene la frase perfecta para cada momento y que además las estampa en camisetas y que es a la vez tan tierno y entrañable como sólo un abuelo puede serlo. La madre de Clara y su abuelo libran una batalla sin cuartel en la que nunca parecen llegar a tablas. Pinilla es la mejor amiga de Clara y tiene sus mariteorías, Zaera es el novio artista de Pinilla, hijo de una famosa actriz y después esta Unai, Unai es…Unai es, un acertijo, una adivinanza, un misterio con un gran signo de interrogación pintado en la cara. 

-Mírala, hija, pero si flota…-le dijo mi abuelo a mi madre señalándome con la cabeza-. Igual que un globo. Pues ten cuidado, moñaca, que los globos sólo tienen dos opciones: o se pierden allá por la tosfera esa…
-Estratosfera- interrumpió mi madre. Cinco sílabas.
Mi abuelo la ignoró y siguió:
-… o se pinchan y se dan una hostia del copón.

Begoña Oro ha creado una novela redonda, tiene una manera especial de contar las cosas que hace que los detalles más insípidos de la vida de un adolescente se tornen interesantísimos. El libro se divide en capítulos muy cortos, algunos de apenas una página, lo que te llevará a devorarlo. Begoña Oro nos presenta un plantel de personajes cuidados hasta el más mínimo detalle, aquí no encontrarás clichés o estereotipos porque los jóvenes que aparecen en esta novela saltan de los márgenes del papel y reflejan la realidad tal y como es; jóvenes inmersos en la incertidumbre donde las cosas no siempre salen como te las habías vivimaginado, jóvenes que a veces se escudan en los móviles y en las redes sociales. Con “croquetas y wasaps”, Begoña Oro demuestra que la literatura juvenil si es literatura de calidad.

Cuando algo bueno nos pasa, hay que saber vivirlo. Hay que lanzarse de cabeza a esa piscina de felicidad, zambullirse sin miedo, perder el traje de baño, empaparse el pelo, irritarse los ojos, tragar agua, apurar hasta quedarse casi sin aire…Dame todos los daños colaterales de la felicidad, pero dame felicidad.

Si has llegado hasta aquí, espero que te animes a probar estas croquetas, (porque a veces las decisiones impulsivas sí son buenas), y si al final te las comes saboréalas, deja que el sabor se extienda poco a poco e inunde tú paladar y después de dar el último mordisco, espero que se te dibuje en la cara una sonrisa de satisfacción igual que a mí.

∞+++

1 comentario: