miércoles, 21 de octubre de 2015

SIEMPRE HEMOS VIVIDO EN EL CASTILLO


AUTOR: Shirley Jackson
EDITORIAL: Minúscula 
Nº DE PÁGINAS: 226
ENCUADERNACIÓN: Tapa blanda
PRECIO: 18,50 














Merricat, Constance y Julian son todo lo que queda de la familia Blackwood, una reconocida familia que vive en una suntuosa mansión junto a la carretera, a las afueras del pueblo. Merricat dedica sus días a vagar por el bosque, sucia y despeinada en compañía de su gato Jonás, Constance, la hermana mayor, siempre encantadora y adorable pasa sus días cultivando su jardín, haciendo la comida y ocupándose de los quehaceres diarios de la casa y el tío Julian reescribe infatigablemente sus memorias sobre lo acontecido aquel fatídico día...Así los días de esta familia van pasando sumidos en una pacífica y agradable rutina. Los peores días, sin lugar a dudas son los martes y los viernes, esos días toca hacer una expedición al pueblo en busca de suministros, para el tío Julian esa tarea resulta imposible y a Contance la lleva a un gran estado de agitación, por lo tanto la única que puede llevarla a término es Merricat, aunque la perspectiva no le agrada demasiado.
Desde lo ocurrido aquel día... o pensándolo mejor, siempre ha sido así, la gente del pueblo odia a los Blackwood y lo que pasó ese día acentúo sobre ellos el estigma de familia maldita. Pero ese odio es un sentimiento recíproco, la familia Blackwood desprecia al pueblo de igual modo que este desprecia a los Blackwood.



Cuando el lector abre las páginas de Siempre hemos vivido en el castillo, Merricat Blackwood se presenta al lector en pocas líneas, pero esas pocas palabras bastan para que el lector quede hechizado y cautivado por la voz de Merricat, la voz narrativa más convincente, perturbadora y sarcástica que he leído nunca. Merricat es una joven de dieciocho años, pero su comportamiento a veces infantil da la sensación de que nos encontramos ante una niña de diez años. Es despectiva en su trato con los demás, es bastante salvaje y la única persona capaz de "domesticarla" o hacerla entrar en vereda es su hermana Constance,los pensamientos con los que a menudo fantasea están cargados de un sadismo perturbador. A lo largo de todo el relato Merricat se burla del lector, puesto que ella es la que conoce el secreto, sabe lo que pasó aquel desgraciado día y nosotros ignorantes, solo  podemos intuirlo.

Me llamo Mary Katherine Blackwood. Tengo dieciocho años y vivo con mi hermana Constance. A menudo pienso que con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance, y Ricardo Plantagenet, y la Amanita phalloides, la oronja mortal.

A Merricat le encanta la estabilidad,el orden de sus días que pasan felizmente entre buena comida, paseos con su gato y charlas en el jardín, así que luchará contra todo aquello que suponga una amenaza a su rutina, para ello se sirve de rituales que la protegen a ella y a su hermana de los inquietantes cambios que puedan avecinarse.

Otro tema recurrente en la novela son los prejuicios contra los Blackwood, creados a base de medias verdades, rumores y cuchicheos que alimentan el odio del pueblo contra la familia, al mismo tiempo que incrementan la aversión de esta contra la gente del pueblo.

Yo me mantenía erguida y distante cuando los niños se acercaban a mí, porque les tenía miedo. Tenía miedo de que me tocaran y de que sus madres se abalanzaran sobre mí como una bandada de halcones; esa era la imagen que dibujaba en mi mente: aves que descendían, me atacaban y me herían con sus garras afiladas.

Lo mejor de Siempre hemos vivido en el castillo no es resolver el misterio, no es conocer lo que pasó entre las paredes de la mansión Blackwood, lo mejor es conocer a Mary Katherine Blackwood, a su hermana Constance y a su tío Julian, personajes que permanecerán indelebles en vuestro recuerdo.

Nos tragamos el año. Nos comemos la primavera y el verano y el otoño. Estamos esperando a que crezca algo para luego comérnoslo.

∞+++

2 comentarios:

  1. Le traigo muchos ganas a este libro, lo leeré en estos días :) buena reseña! Besitos

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    1. Muchísimas gracias! Ya verás, te va a encantar! Ya me contarás cuando lo leas! Un besin!

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